PARTE 2: “El actor, el guionista y el psicoanalista- Reflexiones sobre psicoanálisis y creatividad” por Leonor Bruna

Continuación de ‘El actor, el guionista y el psicoanalísta’ parte 1.

El NEED (traducido como “lo que realmente necesita para ser feliz”), sin embargo, nos hablaría de ese objetivo inconsciente al principio de la película que irá ganando en importancia, agravando la situación del héroe y que marcará en definitiva el gran conflicto de la cinta. Desde un punto de vista más simbólico, el conflicto central  no será un conflicto entre un protagonista que quiere conseguir un objetivo y uno o varios antagonistas o fuerzas antagónicas que le ponen obstáculos que él debe superar para la consecución de su objetivo, sino que se desarrollaría en un nivel mucho más profundo: la lucha entre la verdadera razón de existir de un ser humano, o sea el NEED y el objetivo aparentemente imprescindible ( o sea WANT) del protagonista al  comienzo de la película. Porque cuando acaba ‘El apartamento de Willy Wilder’, por ejemplo, ¿qué nivel de resolución del conflicto es el que nos deja el buen o mal sabor de boca?.

  • “El espejo se ha roto”
  • ”Ya lo sé, me gusta así. Así me veo tal y como me siento”.

Estas son las palabras de C.C Bud Baxter, su protagonista en un momento dela película. Cuando al final, se cierran todas las tramas, lo que le queda a Bud es el descubrimiento de que, aunque durante toda la película haya intentado negarlo, lo que en realidad le faltaba para ser feliz era el amor.

Hablaba antes de que los dos compartimentos comunes a PSICOANALISTA, GUIONISTA y ACTOR son el conflicto y la imaginación. Hasta ahora me he querido concentrar primero en la labor del guionista porque, parafraseando la famosa frase atribuida a Dios de que“Lo primero fue el verbo”, en el tema cinematográfico, “Lo primero fue la historia”.  Sin historia no hay guion y sin guion, no hay película.

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Para terminar este experimental acercamiento a la posible relación existente entre CINE y PSICOANÁLISIS, me gustaría hablar aquí del trabajo del actor y para ello, como no podía ser menos, hablaré de otro método…

Por cierto que, quizá, debería añadir otro compartimento común a psicoanalista, guionista y actor, el de la necesidad de un método, aunque aquí supongo que meto en un terreno resbaladizo, habida cuenta que mucha gente sigue llevando  el “autodidactismo” por bandera… El método actoral al que me refiero, método que,de seguro conocen muchos de Uds., es el Método Stanislawsky y su repercusión es tal en el mundo de la interpretación actoral, sobre todo el E.E.UU, que decir “Soy de método” te abre puertas unas veces y, otras, la caja de los truenos. Y no es que el método en sí mismo sea el culpable, sino su mala utilización, la falsa comprensión por parte de muchos actores que han visto en su aplicación una oportunidad de oro para buscar continuamente el mimo de su propio “ego”, usualmente cargadoya de un alto nivel de narcisismo.

FREUD y STANISLAWSKYp01pmsm6 partiendo de su propia disconformidad con las respuestas adquiridas, cuestionan, buscan y encuentran un método, para poder comprender cómo un ser humano está en las circunstancias en que está, siendo cada vez único, singular, irreproducible y fundando enigma. El en caso de Freud, esta búsqueda le condujo al intento de comprender y dilucidar cómo síntomas que producen padecimiento en el paciente pueden tener graves consecuencias para su vida íntima y de relación. La preocupación de Stanislavsky, por otro lado,  es la de cómo ensamblar el trabajo preparatorio del actor con el texto del personaje que tiene que interpretar.  A partir de lo observable, de lo dado por la propia historia, en el caso del paciente, o por el texto en el del actor, ambos se disponen a buscar dejando atrás el aspecto más externo de las conductas humanas y preguntándose acerca del porqué de éstas.

En ambos casos, y desde un planteamiento causal de la compresión del sujeto a estudio que tienen delante, el terapeuta y el actor deberán ayudar al enfermo y al personaje, respectivamente, a dicha comprensión, para que, una vez comprendido, sea capaz de generar estrategias que le ayuden a  desenvolverse en su realidad:  El ENFERMO  en su vida cotidiana y el actor, convertido en PERSONAJE, cada vez que se sube al escenario, y que tiene  como obligación profesional y ética hacer creer al espectador que lo que está pasando en el escenario pasa por primera y única vez.

Porque, aunque el espectador no quiera asistir al acto sagrado de la sublimación y la simbolización, no quiera ver la cocina donde se elaboró el plato sí quiere tener la oportunidad de saborear y disfrutar del sabor del pescado en sí mismo, del vino en sí mismo pero también de cada uno de los matices que regala a su paladar esa mezcla de especias.

Para poner definición a esta receta, bastará decir que el método Stanislawsky consiste básicamente en hacer que el actor experimente durante la ejecución del personaje, emociones semejantes, parecidas a las que experimenta el personaje interpretado; para ello se recurre a ejercicios que estimulan la imaginación, la capacidad de improvisación, la relajación muscular, la respuesta inmediata a una situación imprevista, la reproducción de emociones experimentadas en el pasado, la claridad en la emisión verbal, etc.

Y es que tanto para el psicoanálisis como para el método, Stanislavski. Los contenidos inconscientes tienen un papel determinante en la vida psíquica tanto para un método como para el otro.

Con la palabra, con “lo que dice” el ser humano, el actor expresa tan sólo un  30 % de su mensaje, siendo el restante 70% competencia del “cómo lo dice”, lo que en método Stanislawsky se llama SUBTEXTO.  Una misma palabra cobra significados diferentes y provoca en el interlocutor sentimientos y reacciones absolutamente dispares, dependiendo de la intención con la que se diga. Esaintención nos ponede nuevo en contacto con el NEED que ocupaba a nuestro guionista y a nuestro protagonista y nos lleva, indefectiblemente, a un mundo inconsciente que pertenece no sólo a nuestro inconsciente individual sino también al colectivo del que hablaba Jung.

Todos somos víctimas y verdugos de los arquetipos que, cual fantasmas, marcan nuestras vidas. Hablábamos del tesoro, del cáliz que recibe el héroe que ha llevado a fin su viaje; vivimos mano a mano, todos los días, con nuestra sombra y sentimos el conflicto entre ánimus y ánima un día sí y otro también. Todo en aras de llegar a pintar cada uno de los diminutos recovecos de nuestro mandala vital.

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PARTE 1: “El actor, el guionista y el psicoanalista- Reflexiones sobre psicoanálisis y creatividad” por Leonor Bruna

En Hollywood se dice que para construir un buen guion, contar una historia, dar una conferencia- transmitir en definitiva- se debe hacer algo tan sencillo como dar contestación coherente y creativa a estas cinco preguntas: Who, what, where, why, when

Who: Bruna, mi nombre es Leonor Bruna (directora de la Escuela de Cine Un Perro Andaluz). En 2013 se me peguntó si quería formar parte de una mesa redonda alrededor del tema Creatividad y psicoanálisis. Contesté que sí a pesar de que tenía mis dudas (y sigo teniéndolas) al respecto de si sería capaz de de transmitir de forma coherente, inteligente y, por qué no erudita (menos mal que pronto abandoné esta pretensión) cuál es para mí el nudo gordiano que define este fenómeno, habilidad humana innata, dicen unos, adquirida dicen otros, que es la CREATIVIDAD.Pero, como la gente creativa no afrontamos nunca la vida desde un planteamiento FÁCIL, el nudo se complica todavía más al intentar hablar de la relación entre el Creatividad y psicoanálisis….

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Why: Y ¿por qué me meto yo es estos berenjenales? A día de hoy, me considero una PERSONA CREATIVA. No fue siempre así, que conste. El haber percibido -desde la más estricta línea lacaniana- la relación problemática conmigo misma, hizo que, “el mecanismo de defensa de mi YO” dirigiera de forma inconsciente e involuntaria esa energía psíquica (por supuesto asociada a un deseo o representación inaceptable) hacia actividades no censurables desde un punto de vista moral”.

En fin que a lo largo de toda mi vida he ido asumiendo que hacer de un calendario de pared un bolso era una señal inequívoca de dominio de la creatividad al menos desde el punto de vista desde el que la plantea Lowenfeld es decir desde la capacidad de transformación, de cambiar las funciones del material con que se trabaja buscando nuevas ideas que den coherencia a las distintas partes del conjunto.”

What: Ahora viene cuando la matan….A estas alturas supongo que quedará claro que no fui invitada como experta en psicoanálisis sino como profesional de dos técnicas o herramientas cinematográficas que, dese mi punto de vista, están muy relacionadas con el PSICOANÁLISIS: El guión y la interpretación actoral. ¿En serio?, se preguntarán Uds. El psicoanalista, el actor y el guionista se mueven en 2 compartimentos comunes (aunque seguro que buscando que te busca, encontraría más), de los cuales extraen información y praxis para poder ejercer su trabajo con su paciente, su personaje escrito y su personaje interpretado. Estos compartimentos serían El CONFLICTO y La IMAGINACIÓN. Otto Rank en “El mito del nacimiento del héroe” nos cita un pequeño ensayo de Freud titulado “La novela familiar de los neuróticos” en el que afirma que sueños, fantasía y creatividad guardan una estrecha relación con ciertas perturbaciones de la función psíquica normal y que una parte común a todas esas producciones pertenecen a una sola función psíquica: LA IMAGINACIÓN HUMANA.

Esa “novela familiar” freudiana (desde nuestras novelas familiares seguro que todos podríamos acceder si no al óscar al mejor guion , al menos a alguna nominación) a través de la herramienta de la imaginación humana, es la que, en el caso que me ocupa como guionista, justifica en el HÉROE el origen, la urgencia y la necesidad de conseguir llegar a ser Él MISMO; de iniciar y lograr llevar a cabo, de forma sana, su proceso de INDIVIDUACIÓN.

Excited kids watching cartoon in the 3D movie theater

Una pregunta a toda fe, válida a estas alturas de mi exposición: ¿Irían Uds. a ver una película en al que chico conoce chica se enamoran, se casan son felices, y encima pagarían por ello? Decía antes al respecto del CONFLICTO que éste supone un compartimento que muy bien conocen el psicoanalista, el guionista y el actor. El conflicto es, no sólo la sal de la vida, sino la base que sustenta la existencia del terapeuta y de la industria del cine a nivel mundial.

imagesPorque, ¿qué mejor fuente de inspiración y punto de partida para el viaje que matar al padre, rivalizar con los hermanos por el amor de la madre o debatirnos entre el odio y el amor a la misma? Tanto en al novela familiar como en el mito, el héroe/la heroína asume todos los esfuerzos necesarios para liberarse de sus propios fantasmas y volver de nuevo al lugar de donde partió, lo que en términos psicológicos supondría el proceso de INDIVIDUACÓN y, en técnica de escritura de guión, sería el llamado “Viaje del héroe”. Viaje porque enviamos a nuestro héroe lejos de la colectividad, viaje sin el cual, dicho proceso, no sería posible. Este viaje, en el que el HÉROE debe despojarse de los falsos atuendos de la persona, por una parte, y del poder sugerente de las imágenes primordiales, por otra, es un proceso de una tremenda intensidad y podemos decir que SÓLO llegará a ser META conseguida cuando nuestro héroe vuelva a esa colectividad que tuvo que abandonar y le entregue todo aquello que ha ido descubriendo y recopilando a lo largo de su viaje.

Pero el guionista no sólo manda a su protagonista a un viaje. Parafraseando título y contenido del libro del teórico de guion CHRISTOPHER VOGLER (al que tuve el privilegio de tener como profesor en al Escuela de cine de Berlín) en su “El viaje del escritor”, es el mismo guionista el que, aceptada por fin la llamada a la aventura de escribir su guión, también se lanza a un viaje iniciático de imprevisibles consecuencias, a lo largo y ancho de sus conflictos.

Y ¿no es lo mismo que lo que le sucede al psicoanalista? El antropólogo Joseph Campbell en su libro “El héroe de las 1000 caras”, biblia de la mencionada técnica de guion del Viaje del héroe y que no sólo utiliza Christopher Vogler sino que ha logrado imponerse en la industria de Hollywood, hace referencia a la conclusión de Jung al respecto del terapeuta cuando éste dice ”La cura de un paciente puede alcanzarse en muchos casos, sólo si existe una entrega o renuncia absoluta a uno mismo, entregarse con todo su ser; el psicoterapeuta deberá decidir si implicarse o encerrarse en su propia autoridad. A nivel consciente e inconsciente, observándose a sí mismo, sus propios sueños, etc”.

Una vez dado por sentado que es el CONFLICTO consigo mismo y su necesidad de solucionarlo la espita, el motor, que pone en marcha a nuestro Héroe para hacerse al camino, me gustaría subrayar una característica intrínseca al mismo concepto del viaje en términos cinematográficos pero que quizá se escapa al espectador y que, por el contrario, es fundamental para el guionista. Me refiero a que, aunque originaria y psicológicamente dicho conflicto tenga el mismo carácter en la literatura y en el guión cinematográfico, ambos se desarrollan, sin embargo, de formas diferentes: en literatura escrita podemos escribir un libro de 500 páginas sobre las sensaciones que nos produce el olor de las rosas, incluso podemos publicarlo y habrá hasta quien lo compre y lo lea.

En cine decimos “Una imagen vale más que 1.000 palabras” porque son las imágenes y las acciones de nuestros personajes, las que nos hablan de él, de su vida externa e interna. Este conflicto interno sobe el cual nos explayamos amplia y gustosamente en la novela, es un todo un mundo al que hay que sacar a la luz. Por este proceso, al que llamamos “externalización”, proyectamos los elementos de dichos conflictos y de la personalidad de nuestro protagonista en personajes y conflictos secundarios creando TRAMAS secundarias. Entendamos aquí TRAMA como, diversos acontecimientos presentados por un autor o narrador o lector que busca establecer conexiones causadas entre los distintos elementos de la narración, más allá del único hecho de describir una simple sucesión de una secuencia de acontecimientos.

Para el guionista que escribe su guión desde el planteamiento de “VIAJE DEL HÉROE”, el OBJETIVO que su héroe quiere conseguir al principio de la película, porque está convencido de que es la consecución del mismo lo que le va a hacer feliz, se llama WANT, lo que en podríamos traducir como LO QUÉ QUIERE y es lo que ayuda a construir la TRAMA.

continuara